Cómo elegir el flujo y la talla de tetina según la edad de tu bebé

Una guía clara para entender los flujos de tetina y elegir el que va con la etapa de tu bebé, sin marearte.
El flujo de la tetina se elige según la edad y la forma de tomar de tu bebé: los recién nacidos y bebés pequeños necesitan flujo lento (o extra lento) para tomar despacio, y a medida que crecen y toman más rápido se pasa a flujo mediano y luego rápido. No es una regla exacta por meses, sino una guía: lo que manda es cómo toma tu bebé. Un flujo bien elegido hace las tomas más cómodas y tranquilas.
Qué significa el flujo
El flujo es la velocidad a la que sale la leche por la tetina, y depende del tamaño y número de sus orificios. Una tetina de flujo lento deja pasar poca leche por succión; una de flujo rápido, más. La idea es que tu bebé pueda tomar a un ritmo cómodo: ni tan lento que se canse y se frustre, ni tan rápido que se atore o trague mucho aire.
Flujo extra lento y lento para los más chiquitos
Para recién nacidos y bebés de los primeros meses, lo habitual es empezar con flujo extra lento o lento. Las tetinas extra pequeñas de Lansinoh están pensadas para esa primera etapa, y las de flujo lento acompañan bien los primeros meses. Un flujo tranquilo respeta el ritmo del recién nacido, le da tiempo a registrar la saciedad y se parece más a mamar, algo especialmente útil si combinás con pecho.
Flujo mediano cuando crece
Con el tiempo tu bebé se vuelve más eficiente y empieza a tomar más rápido. Si ves que se impacienta con el flujo lento, que succiona mucho para sacar poco o que la toma se hace larguísima, puede ser momento de pasar a un flujo mediano, como las tetinas de flujo mediano de Lansinoh. No hay una edad exacta: te guías por sus señales.
Flujo rápido para bebés más grandes
Los bebés más grandes, que ya toman con fuerza y sin cansarse, suelen manejar bien un flujo rápido. Las tetinas de flujo rápido de Lansinoh sirven para esta etapa. Ojo: pasar a flujo rápido antes de tiempo puede hacer que tu bebé trague demasiado rápido, se atore o tome más aire, así que no adelantes el cambio solo por la edad.
Guiate por tu bebé, no por el calendario
Cada bebé es distinto y las referencias por meses son solo orientativas. Un bebé puede quedarse cómodo en flujo lento más tiempo del que dice la caja, y otro pedir un cambio antes. Observá cómo toma: si está tranquilo y satisfecho, no cambies nada; si se frustra o se atora, revisá el flujo. Ante dudas, tu pediatra o una asesora de lactancia pueden orientarte.
Un flujo por biberón, no por bebé
Vale aclarar algo que confunde: el flujo lo da la tetina, no el biberón entero, así que podés tener el mismo biberón y solo cambiar la tetina cuando tu bebé pasa de etapa. Eso te ahorra comprar biberones nuevos cada vez: renovás únicamente las tetinas al flujo que toca. También ayuda tener a mano tetinas de más de un flujo, sobre todo en los meses de transición, para probar cuál le queda mejor a tu bebé sin quedarte esperando. Un pequeño surtido de tetinas en casa hace que ajustar sea cuestión de segundos.
Acompañándote en cada etapa
Elegir el flujo correcto no tiene que marearte: es cuestión de mirar a tu bebé y ajustar cuando lo pida. Te acompañamos con tetinas Lansinoh en distintos flujos y tallas para que vayas cambiando a medida que tu bebé crece, sin presión y a cuotas para que sí puedas. No estás sola en esto.
¿Querés que te ayudemos a armar lo tuyo?
Una asesora te orienta por tu etapa por WhatsApp — sin apuros, sin venderte de más.
Preguntas frecuentes
Flujo extra lento o lento. Las tetinas extra pequeñas y de flujo lento respetan el ritmo tranquilo del recién nacido y se parecen más a mamar.



