Señales de que la tetina es del flujo equivocado

Aprendé a leer cuándo la tetina va muy rápido o muy lento para tu bebé, y qué ajustar para que tome cómodo.
Sabés que la tetina es del flujo equivocado cuando tu bebé se atora, traga muy rápido, gotea leche por la comisura o toma mucho aire (flujo demasiado rápido), o cuando succiona con mucho esfuerzo, se frustra, se cansa y la toma se hace eterna (flujo demasiado lento). Ajustar el flujo suele resolver tomas incómodas. Lo importante es mirar cómo toma tu bebé, no solo su edad.
Señales de que el flujo es muy rápido
Si la leche sale demasiado para tu bebé, vas a notar que se atora o tose, que traga con ruido y muy seguido, que le chorrea leche por los costados de la boca, que abre mucho los ojos como agobiado o que suelta la tetina para respirar. También puede terminar el biberón demasiado rápido y quedar incómodo o con más gases por el aire que tragó apurado. En ese caso conviene bajar a un flujo más lento.
Señales de que el flujo es muy lento
Si la leche sale de menos, tu bebé va a succionar con mucha fuerza sin sacar gran cosa, se va a impacientar, va a soltar la tetina molesto, quizás llore o se canse y se duerma antes de terminar por puro esfuerzo. Una toma que se estira muchísimo también puede ser señal de flujo corto para su etapa. Ahí puede tocar subir un flujo, por ejemplo de flujo lento a flujo mediano.
Cómo hacer la prueba de la tetina
Para chequear el flujo, llená la tetina con agua o leche, dala vuelta y observá: debería gotear de forma pareja, no salir a chorro ni quedarse casi sin caer. Si sale disparada, el flujo es alto (o la tetina está dañada); si cuesta que caiga, es bajo. Es un chequeo rápido que te orienta antes de cambiar nada.
Ajustá de a poco
Si decidís cambiar, hacélo de forma gradual: pasá al flujo inmediatamente contiguo, no des un salto grande. Las tetinas de Lansinoh vienen en flujo lento, mediano y rápido justamente para acompañar la progresión sin brincos. Probá el flujo nuevo en una toma tranquila y observá si tu bebé toma más cómodo. Si mejora, seguís; si no, volvés al anterior.
Descartá otras causas
No todo lo que incomoda en la toma es el flujo. A veces el problema es la posición, que la tetina está tapada, que tu bebé tiene mucho aire y necesita eructar, o simplemente que no tenía tanta hambre. Antes de cambiar el flujo, revisá que la tetina no esté obstruida y que estés dando el biberón a ritmo pausado. Si la incomodidad persiste, consultá a tu pediatra o a una asesora.
Cada bebé tiene su ritmo
Tené presente que dos bebés de la misma edad pueden necesitar flujos distintos, porque cada uno succiona con más o menos fuerza y toma a su ritmo. No compares con el bebé de una amiga ni te guíes solo por lo que dice la caja: el flujo correcto es el que deja a tu bebé tomar tranquilo. Si cambiaste de flujo y tu bebé sigue incómodo, quizás el problema no era el flujo sino la posición, el aire o que no tenía hambre. Observá el conjunto de la toma antes de seguir cambiando tetinas, y ante la duda pedí orientación a tu pediatra o asesora.
Mirando a tu bebé, no al reloj
El flujo correcto es el que le permite a tu bebé tomar tranquilo, sin atorarse ni frustrarse. Sus señales te lo dicen mejor que cualquier tabla. Te acompañamos con tetinas Lansinoh en distintos flujos para que ajustes cuando tu bebé lo pida, sin presión. No estás sola en esto.
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Preguntas frecuentes
Si tu bebé se atora, tose, traga con ruido, le chorrea leche por la comisura o toma mucho aire. Conviene bajar a un flujo más lento.



